Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un millonario magnate petrolero y energético muy poderoso. Por pura negligencia e ignorar advertencias, sus empresas provocan un descomunal desastre ecológico global (como un desprendimiento de un glaciar) que pone en riesgo a toda la humanidad. En lugar de asumir su culpa, Rockwell pierde el juicio y emprende una cruzada frenética para autoproclamarse y demostrar que es el único salvador del mundo. El presidente de Estados Unidos (interpretado por John Goodman) le exige que solucione el caos antes de que desate un conflicto internacional o una guerra nuclear.